SE QUE COMO A MI VUESTRA VIDA SE MUEVE ENTORNO A ESTA GRAN PASION QUE ES LA PESCA.POR ESO ESTE BLOG ESTA HECHO PARA LA PESCA Y PARA EL PESCADOR DEPORTIVO Y PROFESIONAL.TODAS LAS MODALIDADES DE PESCA TIENEN SU ATRACTIVO Y POR ESO VOY A RECOPILAR EN ESTE NUESTRO BLOG CASI TODAS LAS QUE EXISTEN Y PARA QUE ENCONTREIS VUESTROS ARTICULOS DE PESCA EN VUESTRAS TIENDAS FAVORITAS Y A LOS MEJORES PRECIOS POSIBLES. ESPERO QUE OS GUSTE Y QUE TENGAIS MUY BUENAS JORNADAS DE PESCA.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Pesca cuando llega el frío: Múltiples opciones en costa e interior

Pesca cuando llega el frío: Múltiples opciones en costa e interior
Resulta curioso como aún a día de hoy existen aficionados que en cuanto llegan los primeros fríos, cuelgan las cañas hasta el año próximo, cuando los días vuelvan a ser más calurosos y las aguas cojan más temperatura.
Pero en la actualidad tenemos a nuestra disposición mejores equipos de pesca y señuelos, aptos para cualquier circunstancia y para buscar a los peces allí donde se encuentren.
Hay más facilidades para disponer de una embarcación, un kayak o un económico pato. Y la red de internet nos ha abierto un mundo nuevo de información para estar al tanto en todo momento de la actividad de los peces. Así que, ¿por qué abandonar la pesca cuando llega el frío? Tenemos muchas opciones y como veremos, lo último es quedarnos en casa apoltronados en el sofá esperando meses mejores.

Tiempo de lubinas

Suele decirse que cuando llega el frío, llega el mejor momento para la lubina. Tiene algo de cierta esa afirmación, al menos en las costas del norte de la Península, pues en aguas mediterráneas y atlánticas hay otros momentos del año igualmente o más buenos.
Pero en las norteñas costas escarpadas, la pesca cuando llega el frío supone el comienzo de la temporada de lubinas a spinning, y en especial las de mejor tamaño. No son semanas de pescar tranquilos a superficie en las rías ejemplares de medio kilo. Son días de buscar en la mar alterada esos róbalos entrados en kilos con señuelos de buena talla (grandes minnows, pikies y chivos). Eso sí, siempre hay que estar atentos al estado de la mar y no jugarse el tipo (y la vida) cuando éste bate con furia.

Congrios en la noche

Los amantes del surfcasting y la pesca a fondo en playas y rocas tienen un buen aliado en el congrio. Estos fríos días, aparte del sargo y la lubina, posiblemente sea de los pocos peces que pululan por las costas. De hecho, en sus zonas de caza, el congrio sigue con su particular rutina, sea invierno o verano. Pero en los meses fríos la comida escasea y estos peces pierden parte de su desconfianza en las zonas más presionadas, momento donde una suculenta sardina o media caballa, nos pueden deparar un congrio de gran tamaño, pues estos dos olorosos y sabrosos cebos son los mejores para los días más fríos del año.
Si bien en el norte son las zonas rocosas más inaccesibles las que esconden buenos y abundantes congrios, en los puertos mediterráneos es donde en las noches de otoño e invierno podremos pasar grandes y emocionantes momentos de pesca con estos batalladores peces. Un consejo: con estos peces, obligatorio el uso de un bajo de acero. Evitaremos disgustos con los grandes ejemplares.

A la rica sepia

Una pesca de moda, la de la sepia, ya sea con la moderna técnica de eging o a fondo desde embarcación. El caso es que en los meses fríos es cuando más éxito tendremos con estos cefalópodos (amén de pulpos y calamares) y a poco que el mar nos deje salir y el frío no nos eche para atrás, esta es una de las mejores pescas que podremos realizar con un éxito relativamente asegurado.
Y a nadie le disgusta volver a casa con unas cuantas sepias que preparar durante la cena, ¿no? Así pues, hay que abrigarse, superar las ganas de quedarse en casa y hacerse con unos cuantos “pajaritos” para capturar unas bonitas sepias (como ya hablamos en un anterior artículo).

Cotos intensivos

Siguen siendo populares zonas de pesca durante los meses fríos, a pesar de que la actual ley de pesca ha dado al traste con muchos de ellos. Pero los aficionados a la trucha, aquellos que no pueden pasar ni dos semanas sin sentir el gusanillo que se siente cuando vas tras ellas, no quieren ni oír hablar de dejar las cañas aparcadas hasta la nueva apertura. ¡Ni hablar! Ahí están los intensivos.
Vale, de acuerdo, quizá no en su mejor momento (esperando una rápida y justa solución de la ley de pesca), pero seguimos teniendo buenos cotos intensivos donde engañar a perdidas arco-iris y bonitas Fario de repoblación. Y quien sabe, en estos meses de invierno, con una menor afluencia de pescadores, alguna buena trucha, de esas entradas en kilos, y quizá autóctona, nos puede dar la campanada.

Depredadores del frío

Aquí hablamos de depredadores típicos de invierno que desde otoño hasta principios de primavera van a ocupar la mayoría de nuestras salidas, esperando días mejores para el black bass. Lucios, luciopercas y percas Fluviatilis serán nuestros objetivos. Son grandes momentos para su pesca ya que estas tres especies estarán activas en mayor o mendo medida.
En embalses será mejor pescar desde embarcación (o desde un kayak, pato…) para pescarlos en la capa de agua adecuada ya que en las semanas con el agua a más baja temperatura, se situarán en profundidades más allá de los 10/12 metros, allí donde se sitúan los bancos de peces pasto, como los alburnos. Y para ello una buena sonda será también una gran aliada pues su ayuda para saber en cuantos metros pescamos y localizar peces pasto y depredadores, será fundamental. Pescaremos mucho en vertical, pero la clave estará en pescar en la profundidad adecuada donde se mueven las luciopercas, las percas o donde están suspendidos los lucios.
Más fácil lo tenemos en el río, pues los peces suelen estar más a tiro de nuestros señuelos, solo deberemos ofrecerle el señuelo adecuado para incitarlos a picar. Y la temperatura es más constante por lo que encontraremos a los depredadores mucho más activos que en embalses.
Aún y así la comida escasea y ese será el mayor motivo por el cual estos peces se seguirán moviendo buscando algo con lo que llenar la panza. So tuviéramos que quedarnos con un señuelo, sería quizá un pikie de vinilo, al que montaremos de muy distintas maneras, adecuándolo a la zona de pesca.

Espetones en la noche

En el Mediterráneo la llegada del frío deja al pescador de spinning con menos opciones, pero aparte de lubinas, hay otros depredadores para intentar engañar.
Los espetones, nuestra barracuda Mediterránea es una buena opción, ya que estos peces suelen pulular puntas de roca y grandes puertos pesqueros y si damos con un buen banco, la diversión está asegurada, ya que son peces muy agresivos aún con las aguas frías y muy batalladores si los pescamos con equipos ligeros.
El mejor momento suele ser a la caída de la tarde, las primeras horas de la noche y en menor medida, al amanecer. Que no nos eche para atrás la lluvia o el viento más frío. Si somos valientes quizá regresemos a casa con la fotografía de un  gran ejemplar de barracuda o con una divertida tarde/noche de picadas. Y será el momento de pescar con grandes minnows de entre 14-20 centímetros ya que este depredador no se amilana ante nada.
Y tú, ¿en serio prefieres quedarte en casa? Cuéntanos qué especies sueles pescar en las semanas más frías del año.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Pesca de Barbos desde pato: Una introducción a sus ventajas

Pesca de Barbos desde pato: Una introducción a sus ventajas
Otoño, para mí, y en su arranque, es el sinónimo de pesca de basses y, por supuesto, de barbos. Si, a pesar de las crecientes dificultades, en primavera dedico buena parte de mi tiempo disponible a la pesca de salmónidos, en época de veda, la pesca del barbo es una gran alternativa, pero con bastantes limitaciones normales de la época del año en la que estamos. Es decir, una limitación de tramos de río que hace que la pesca de barbos desde pato, sea una gran alternativa en embalses o en los grandes ríos, donde sacaremos el máximo provecho a nuestro artefacto de navegación.
Podemos practicar, desde luego, la pesca de barbos desde pato todo el año. Pero, a principios de año, hacerlo desde orilla, especialmente en pequeños ríos donde remonta para el desove es todo un placer que yo no renunciaría. Pero, para los que aman la pesca desde pato y el barbo, os explicamos sus ventajas.

Aprovechar tramos difíciles de llegar

La primera ventaja que tenemos, es que, desde el pato, llegaremos a tablas o zonas centrales de los ríos, canales, etc., imposibles para el pescador de orilla. En esta época en la que la proliferación de la vegetación y la baja corriente crea remansos y canales, podremos sacar el mayor partido para lanzar nuestro artificial y sí, también nuestra mosca.
Además, tengamos en cuenta el hábito alimenticio y como este cambia. Aunque el barbo no se alimenta mal en otoño, sólo hay que ver como ataca las eclosiones de moscas aladas, no es lo mismo que la fiereza de primavera, antes y especialmente después de la freza.
Progresas y buscar rincones, como en los embalses, ideal para la pesca del barbo
La posición natural de ataque que prefieren muchos pescadores es depositar nuestro cebo en la zona donde arranque la corriente tras un remanso o tabla, y hacerlo contracorriente, para que, desde la visibilidad de la tabla el barbo se lance a por nuestro reclamo.
Pero mi zona preferida son las grandes tablas y tramos de corriente moderada funcionan en el abierto, donde podemos tener posturas a 360 grados, e incluso llegar a rincones muy protegidos por la vegetación de orilla.  En primavera y en muchos días del otoño podremos incluso pescar a pez visto, cuando veamos subir, tomar o incluso atacar. La clave en la pesca en tablas está en lanzar lejos en los primeros lances y luego ir probando con lances algo más cortos.

Movernos a todos los rincones

Buena parte del éxito de la pesca del barbo desde pato está en explotar al máximo todos los rincones de embalse o río: Islas, orillas pedregosas, remansos, playas, estructuras. Si pescamos a mosca, desde luego, tenemos momentos clave muy distintos y podemos pasar del aburrimiento a no parar de tener clavadas.
Amaneceres, atardeceres, después de tormentas… la actividad del barbo puede dispararse al igual que bajar, y está también varía en distintos lugares del río y profundidades y por ello aprovechemos todos los rincones. El modo más cómodo es navegar río abajo, dejar que la corriente, que en esta época salvo después de mucha lluvia o tormenta es débil, y así planificar explotar todo el tramo a lo largo de la jornada de pesca.

Barbos desde pato, a spinning o a mosca

El uso de jerkbaits o de cucharillas si pescas a spinning atraerá a los barbos desde medianos a grandes. Las cucharillas ondulantes, no muy pesadas, de Mapso, como las cobra, son ideales para este tipo de pesca. Cómodas, atrayentes, económicas y de gran resultado.
Montajes de imitacioens en foam ideales para el barbo en grandes tablas
Si vas a mosca, algo que recomiendo personalmente. Jugaría con dos tipos de artificiales, técnicas y zonas. Si no detectas la actividad, quédate en los grandes remansos, lanza lejos en zonas tranquilas y con artificiales vistosos, como los que se fabrican con Foam. Si hay grandes eclosiones, acércate a la orilla y ataca a su espalda con moscas tradicionales, como las hormigas aladas. Busca playas y zonas pedregosas que serán donde preferiblemente “vuelen” lo que será un auténtico banquete para los barbos.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Claves para pescar a spinning en las playas

Claves para pescar a spinning en las playas
Muchos pescadores de spinning en el mar, entre los cuales me encuentro yo, solemos pescar en escenarios donde, más o menos, intuimos que podemos localizar a los depredadores objeto de nuestras salidas de pesca. Lugares como espigones, acantilados, zonas con estructuras como interiores de los puertos, presentan una serie de apostaderos que son objeto de los lances puesto que es fácil intuir que peces como lubinas, o anjovas pueden estar merodeando dispuestos a atacar a cualquier pececillo que se encuentre por esas zonas.
Sin embargo, existe un escenario totalmente diferente que, aunque también arroja excelentes capturas, presenta para el pescador de lance ligero un verdadero reto. Hablamos de las grandes playas de nuestros litorales, lugares donde sabemos que se encuentran los peces predadores pero que presentan el problema de parecernos igual en toda su extensión.
Conviene pues, antes de ponerse a lanzar como posesos sin ton ni son en busca de picadas conocer los lugares más propensos a darnos buenas capturas en medio de tal extensión de arena y agua.
Y es que una playa presenta ambientes marinos muy influenciados por la acción de las corrientes y de las olas, lo que crea relieves y a su vez transporta nutrientes y alimento que es perseguido por los peces y organismos más pequeños lo que, a su vez, atraerá a sus depredadores.
Además no hay dos playas que sean idénticas por lo que, por mucho que dominemos una determinada playa, la experiencia no nos servirá de mucho cuando vayamos a otra por muy cercana que sea.

Donde lanzar los señuelos en una playa.

A modo de pequeña guía, este artículo pretende que el pescador, sobre todo novel, que acuda a pescar a una gran playa, sepa que lugares serán aquellos que más frutos le pueden dar en forma de peces y, de la misma manera, no pierda tiempo ni energías lanzando de manera indiscriminada.
Playa de rocas
A modo de resumen, estos serán los lugares a tener en cuenta en un escenario como una playa para lanzar nuestro señuelo:
– Siguiendo el sentido de la corriente: Más que un sitio, en esta ocasión lo que deberemos es fijarnos en el sentido que lleva la corriente y, muy especialmente, donde termina esta, que suele ser en alguna enseñada o escalón. El motivo es que la corriente lleva alimento en suspensión y, donde esta termina, creará una especie de despensa donde acudirán desde pequeños peces a crustáceos, lo cual será tenido muy en cuenta por los depredadores.
– En playas de arena, cuando esta se vea interrumpida por pequeñas rocas o fondos más guijarrosos. Ya que en este tipo de fondos, no será raro encontrar algún cangrejito o camarón lo cual tampoco pasará por alto para peces como la lubina.
– Estructuras: como pueden ser un espigón, alguna defensa contra el mar o accidentes submarinos que queden cerca para poder llegar con nuestros señuelos.
– Diferencias de pendiente que generen pozas u hoyos así como en aquellos lugares en que por efectos de la topografía se generen corrientes que generen turbulencias y hasta espuma.
– Siempre que sea posible, lanzaremos cerca de los aportes de agua dulce. No hace falta que sean la desembocadura de un gran río, cualquier acequia o hilillo de agua, llevará nutrientes que hará que se concentren verdaderos cardúmenes de peces pasto.
– La rompiente de la última ola, ya que será en esta zona donde la espuma, unida a la profundidad sea uno de los cazaderos perfectos tanto para lubinas como para otros peces como anjovas.
– Otros indicadores para localizar la pesca en playas: En muchas ocasiones, tan solo con ser observadores podremos saber dónde están cazando los predadores en una playa. En muchas veces, serán las gaviotas quienes delatarán la presencia de peces como jureles, anjovas o palometas.
Playa mixta
Como dije antes, esta es solo una pequeña guía puesto que cada pescador puede tener sus puntos calientes o pensar que existen más lugares donde poder tener éxito. En cualquier caso, mi último consejo es que, aunque este artículo os sirva para pescar más en playas, siempre hagáis caso a vuestra intuición y penséis donde os apostaríais vosotros en caso de ser un pez predador. Os sorprenderá la de veces que, simplemente haciendo caso a vuestro instinto, obtendréis más de una buena picada.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Cuatro tipos de recogidas para cranckbaits que marcan la diferencia

Cuatro tipos de recogidas para cranckbaits que marcan la diferencia
Tanto en la pesca continental como a pie de costa, el empleo de imitaciones de peces en plástico o madera o cranckbaits es una de las técnicas que más peces reportan al pescador que es capaz de sacarle todo el jugo a estos señuelos.

Demasiada presión en los meses estivales

En los meses estivales, sin embargo, la excesiva presión de pesca en algunos puntos tanto en aguas interiores como en el mar hacen que, aunque llevemos los mejores y últimos modelos de cranckbaits del mercado, su efectividad no sea la misma que en otras estaciones o en puntos menos tocados.
Cuando esto ocurre, los pescadores debemos utilizar todo nuestro ingenio para arrancar alguna de las pocas picadas que se darán durante una jornada. Tenemos que intentar convencer a los depredadores que nuestro señuelo, entre los cientos que verán pasar en poco tiempo, es el más apetecible.
¿Cómo lograrlo? Más allá de los modelos, colores, tamaños o acciones de los cranckbaits que dispongamos en nuestras cajas de pesca, existe un arma que puede hacer que nuestro señuelo funcione al máximo rendimiento y marque la diferencia a nuestro favor ante los otros compañeros de pesca.
Se trata de la recogida del mismo. Una parte de la técnica que, a menudo, no prestamos la atención necesaria puesto que tendemos a realizar recogidas lineales confiando en la propia acción que el señuelo lleva de fábrica y que, aunque están diseñados para lograr excitar al predador, en muchas ocasiones no es suficiente.
En este artículo vamos a ver unas cuantas recogidas que, si logramos dominarlas, ofreceremos una acción mucho más atractiva a los ojos de cualquier depredador que ande cerca de nuestro cranckbait.

Speed crancking. Recogida ultra rápida

Esta recogida sirve para dos momentos totalmente opuestos. El primero de estos momentos sería cuando los depredadores, ya sean en el mar o en el embalse, se encuentran inmersos en una actividad frenética persiguiendo peces pasto y, el segundo momento, será cuando ocurra todo lo contrario, es decir, cuando los depredadores andan totalmente apático. Tanto en una como en la otra situación que hemos descrito, una recogida muy rápida hará que, por un lado, los peces activos se vuelvan rabiosos hacia nuestro señuelo o, por el contrario, saquemos de su apatía a los peces aletargados produciéndose entonces picadas por reacción.
La recogida en sí es igual que una lineal, pero intentando llevar mucha más velocidad en nuestra recogida sin pasarnos, puesto que si recogemos demasiado rápido, nuestro señuelo se pondrá de lado o, incluso, saltará fuera del agua.

Recogida dientes de sierra, un clásico que funciona muy bien

Junto con la recogida lineal, la llamada recogida de dientes de sierra es una de las más conocidas por los pescadores más avezados. Sin embargo, y dado que esto es un artículo que pretende aconsejar sobre todo a pescadores nóveles, no está demás describir en que consiste este tipo de recogida del señuelo y cuando y donde emplearlo.
Cuando los peces se encuentren en medias aguas y un tanto indecisos a la hora de tomar nuestros artificiales esta recogida puede darnos buenos peces. Se trata de utilizar cranckbaits flotantes y, a poder ser, que tengan el suficiente babero como para que alcancen profundidades medias o incluso altas.
La técnica consiste en lanzar nuestro pez artificial, preferentemente en zonas de aguas abiertas o profundas como cortados y acantilados, y realizar una recogida normal hasta que veamos que nuestro señuelo alcanza una buena profundidad. Una vez hecho esto, pararemos de recoger y, al ser  nuestro señuelo flotante, el cranckbait subirá unos cuantos centímetros hacia la superficie sin avanzar en su camino. Tras unos segundos de espera, volveremos a recoger realizando varias paradas, más largas o más cortas según veamos, hasta que el señuelo llegue de nuevo a nuestras manos.
En muchas ocasiones, estas paradas harán que los peces depredadores, como lubinas o basses que siguen indecisos nuestro señuelo, se decidan a atacarlo bien durante una de las paradas o bien cuando arranque de nuevo.

Recogida lenta. El arte de no avanzar

Personalmente, esta recogida es la que más lubinas me ha dado en aguas calmadas como en los interiores de los puertos en las tranquilas aguas de las desembocaduras de agua dulce y también me ha funcionado muy bien con los basses en invierno, cuando los peces andan muy reacios a tomar cualquier señuelo.
Se trata de una recogida lineal pero realizada al mínimo de velocidad, casi sin imprimirle acción al señuelo de lo lento que deambulará por el agua. Podemos intentar dotar de mayor  acción al cranckbait imprimiéndole pequeños tironcitos, casi imperceptibles, con la puntera de la caña.
Además de lograr picadas en situaciones en las que otros fallarán, esta recogida es tremendamente eficaz para evitar enroques o trabazones en obstáculos ya que al más mínimo síntoma de enganche, con parar de recoger salvaremos la situación.

Dead sticking. Solo apta para los muy pacientes

Una variable de la recogida lenta en la dead sticking, una recogida ultra  lenta capaza de poner a prueba los nervios del pescador más paciente pero que puede proporcionarnos capturas de infarto.
Para esta recogida, es indispensable que nuestro cranckbait sea suspendido, es decir que se pueda mantener sumergido pero sin que caiga al fondo. Una vez que lancemos nuestro pez artificial recogeremos hasta que alcance una temperatura que le sitúe a medias aguas. Una vez nuestro señuelo haya alcanzado esta profundidad, simplemente, dejaremos de recoger.
El secreto de esta técnica radicará en la paciencia del pescador ya que esas paradas no duraran unos segundo, como en el caso de la recogida dientes de sierra, sino que pueden durar minutos y no será raro que lleguemos a tener parado nuestro señuelo durante cinco o más minutos. Al cabo de ese tiempo, un par de vueltas de carrete le harán avanzar para, nuevamente, realizar uno de estos largos parones.
Esta técnica, por aburrida que pueda parecer, da capturas realmente grandes sobre todo en los embalses donde los grandes basses pululan. También es efectiva durante la noche en lugares costeros como puertos donde las enormes lubinas que patrullan por la zona se sentirán realmente atraídas por estos peces que no parecen tenerles miedo.

Usad la imaginación

Estas son solo cuatro recogidas que os recomiendo cuando pesquéis con peces artificiales, pero no son, ni mucho menos, todas las que pueden haber ya que cada pescador adapta sus recogidas de señuelos a su propio estilo. Podéis combinar una recogida ultra rápida con una ultra lenta con la recogida dientes de sierra. Podéis inventar vuestras propias recogidas o buscar y adoptar recogidas propias de los pescadores locales. El caso es que pesquéis, que vayáis a vuestro lugar de pesca favorito y experimentéis con diferentes velocidades, profundidades e incluso con acciones de vuestros cranckbaits.
Buena pesca!!!

viernes, 20 de octubre de 2017

Los puntos clave de la pesca de lucios embarcado

Los puntos clave de la pesca de lucios embarcado
Avanzamos el año, y cada vez los pescadores de aguas interiores van perdiendo opciones de pesca, primero por el cierre de los tramos de truchas, reos y salmones y posteriormente porque a medida de que avancen estos meses otras especies pierden actividad. Pero hay una que podemos pescar prácticamente todo el año, incluso cuando lleguen los días más fríos del invierno, el Lucio, que aunque disminuye su actividad en Invierno, en los días soleados y con fuertes heladas nocturnas nos pueden dar buenas jornadas de pesca, pero sobre ello, ya hablaremos cuando avance el año. Hablar de heladas en verano suena más que raro ¿No?
Por el contrario, cuando aprieta el calor es más difícil la pesca de lucios, ya que aunque su costumbre es estar en las orillas, en sus cazaderos, debajo de un árbol u otro obstáculo sumergido, a medida que sube la temperatura del agua va buscando más profundidad, algo que en los grandes embalses es un gran hándicap, ya que muchas veces nos dificulta encontrar la pieza o llegar a ella.

Pesca de Lucios de fuera a dentro

Por ello, sin duda en verano es la mejor época para la pesca de lucios desde una embarcación, ya sea a motor, kayak o pato.
La primera no está al acceso de todos ni en todos los embalses se permite su uso, el pato es muy útil para movernos en lugares inaccesibles o de más profundidad, pero incluso para el pescador más en forma, muchas horas desplazándonos es más que agotador y con altas temperaturas más, por ello el kayak es mi preferido. Pero independientemente del tipo de embarcación ¡vamos a por el Lucio!
lucios-spinning1
Los pescadores de este gran depredador sabemos que si no somos descubiertos y el lance ha sido correcto, atacará nuestro señuelo con rabia y si no acertamos,  podemos seguir tentándolo y muy posiblemente repita el ataque. Desde la orilla debemos ser muy sigilosos, evitar sombras que se proyecten sobre el agua, y cualquier movimiento que le alerte.
Mientras, en la pesca del lucio desde embarcación, con independencia de la modalidad tenemos ventajas:
  • Llegamos fácilmente a zonas profundas y con lances más cortos, lo que nos permite dominar mejor la presa después de una picada.
  • En señuelos que ganan profundidad el lucio desconfía menos que si lo hacen nadando hacia la orilla
  • Eliminamos ruidos extraños al caminar por la orilla, el kayak nos permite llegar de forma más sigilosa.
  • Podemos tentar a los lucios mayores que estarán apostados a más profundidad y además podemos batir con más comodidad lugares inaccesibles para los pescadores desde orilla.
Cuando pescamos desde embarcación y llegamos al lugar donde creemos que vamos a encontrar nuestra presa, es aconsejable realizar los primeros lances horizontales a la orilla en ambos sentidos y repetirlos a distintas profundidades.
Normalmente los lucios entran mejor en los primeros lances, pero en ocasiones igual que el frio extremo les aletarga también lo hace el calor.  Por ello, no esperemos buenos resultados con moscas y cebos a superficie y busquemos cebos a fondo o de media profundidad y que inciten al lucio para sacarle de su guarida.
Eso sí, no nos olvidemos de consejos básicos, informar siempre de nuestra ruta aproximada, evitar largas exposiciones al sol y estar muy bien hidratados.
De invierno a verano, siempre hay época para lucios.

lunes, 16 de octubre de 2017

La pesca del esparrallón, el más humilde de los sargos.

La pesca del esparrallón, el más humilde de los sargos.
Al hablar de pescar sargos, irremediablemente pensamos en el sargo común ya que, a parte de, como su propio nombre indica, es el más común de los sargos, también es el que mayor tamaño alcanza y, en consecuencia, mayor prestigio tienen entre los pescadores, tanto por su lucha como por su calidad y exquisitez encima de la mesa.
Sin embargo, bajo el término sargo se engloba otras subespecies distintas del sargo común, como puede ser el sargo real, el picudo o la mojarra.
En este artículo hablaremos del más modesto de los sargos: el esparrallón o raspallón. Modesto por su tamaño, ya que es el más pequeño de la familia, pero apreciado aún así por los pescadores que, al capturarlo, no le hacen ascos a pesar de ser una pieza humilde y nada espectacular.

Morfología, hábitat y alimentación del esparrallón

Como ya dijimos, este sargo apenas alcanza los 250 gramos, siendo los ejemplares próximos al medio kilo de peso, verdaderas piezas de buen tamaño. Junto con su primo, el sargo común, podría decirse que el pequeño esparrallón es el miembro de la familia que más abunda en nuestras costas.
Presenta un cuerpo ovalado y esbelto, con una boca pequeña provista de pequeños dientes incisivos y molares. Su coloración tiende a ser mucho más plateada que la del resto de los argos y, aunque en algunas ocasiones puedan apreciarse las típicas bandas verticales, lo cierto es que en la mayoría de los raspallones apenas se pueden apreciar. Es característica la mancha negra que tienen en la cola y que constituye una clara muestra que nos ayudará a identificar a este pez.
Habita en zonas poco profundas y que sean más bien mixtas, es decir, con rocas y vegetación aunque también es fácil encontrarlo en zonas fangosas como los interiores de los puertos e, incluso, en playas.
Su alimentación es bastante similar a la del resto de los sargos, con especial predilección por los gusanos y pequeños crustáceos como cangrejillos o camarones. También en ocasiones puede adoptar una actitud más agresiva y depredar sobre pequeños peces.

Métodos de pesca del esparrallón

El tamaño más comedido de este simpático pez hará que tengamos que afinar nuestro equipo y, sobretodo, utilizar anzuelos más pequeños de lo habitual si no queremos ver como fallamos una picada tras otra.
El esparrallón es una captura frecuente tanto a corcho como a surf casting. Para la primera técnica, podremos acudir a los espigones, muelles, escolleras o incluso puertos con una caña no muy larga, como máximo de unos 6-7 metros, un carrete ligero y unos aparejos livianos consistentes en flotadores que soporten el peso de unos 8-10 gramos así como anzuelos que oscilen entre el número 6 y el 12.
La pesca del esparrallón, el más humilde de los sargos
Es importante recalcar, que aunque nuestro protagonista no alcance tamaños de récord, no conviene relajarse en exceso puesto que el esparrallón, como buen sargo que es, intentará en los primeros instantes de la pelea, buscar cobijo en las grietas y cuevas que forman las rocas que conforman su hábitat. Y, si lo consigue, perderemos toda la posibilidad de hacernos con él.
Por lo tanto, el bajo de línea que empleemos no deberá ser demasiado fino. A modo de ejemplo, un diámetro que oscile entre los 0,25 y 0,28 mm será más que suficiente.
Si optamos por pescar a surf casting, intentaremos siempre acudir a playas mixtas o donde sepamos que existen grandes áreas de rocas sumergidas, puesto que será en las cercanías de éstas donde abunden los esparrallones.

Los mejores cebos para la pesca del esparrallón

Tanto a corcho como al lanzado, los diferentes tipos de gusanos como norte, beta, americano o incluso pequeños trozos de tita serán apuestas seguras para obtener buenos resultados.
También serán buenas opciones, sobre todo al corcho, el empleo de pequeñas porciones de moluscos como por ejemplo mejillones o berberechos así como trocitos de gambas o langostinos.
En ocasiones, el esparrallón también entrará a cebos como la sardina u otros tipos de peces como caballas, así como a pequeños cefalópodos o porciones de estos últimos.